Antes de Empezar, tengo una cita de uno de mis mayores inspiradores Lev Tolstói:
Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si por ventura no se está muriendo de hambre.
Ahora pasamos a la guerra de humo de Ebrard vs el Cardenal, y si no saben de que se trata aquí está el link. Generada por la ley que permite a parejas homosexuales adoptar niños.
Quiero, primeramente, señalar lo absurdo que es el que la mayoría de los mexicanos nos encontremos pensando en un tema que no es de primera importancia, es decir la población homosexual es mucho menor a al 47% de mexicanos que viven en la pobreza, son leyes de humo. Leyes para aparentar que somos un país de primer mundo, leyes que hacen que ignoremos los problemas reales de la sociedad.Vuelve a leer la cita del inicio: a ésto me refiero.
Mi postura acerca de que los homosexuales adopten es la siguiente: Soy ignorante de las consecuencias reales y absolutas fisica y emocionalmente para el desarrollo del niño, pero conozco el machismo y la homofobia que existe en México y ya imagino a un padre recomendándole a su hijo decirle a pepito que sus papás son jotos, o peor aún putos y prohibiéndole juntarse con él, no se le vaya pegar. Es ahí la verdadera afectación del niño. Es psicosocial.
Lo peor es que la postura a favor y la postura en contra no hablan en serio: cada uno habla de sus dogmas ya sea religiosos o legales, pero ninguno hace referencia a estudios psicológicos , sociales, etcétera, Y eso que se presume de tecnocracia en el gobierno mexicano. Son sordos gritándose sus razones. Y claro son los “líderes” políticos y religiosos que tenemos.
Y mientras todo esto sucede nadie sabe nada de Copala. Un tema mil veces más importante http://www.jornada.unam.mx/2010/04/29/index.php?article=009a1pol§ion=opinion , que desde hace más de un año se encuentran sitiados.
El proximo 16 gritaremos “Viva México Cabrones” y seguiremos yendo a misa a ver qué tenemos que pensar, ya basta…. Yo quisiera que en México despertaramos, dejaramos de alabar a esos pendejos y al nuevo ídolo y nos rebelaramos desde las consciencias desde conocernos a nosotros mismos, desde un cambio amoroso de la persona para después un cambio social.
Por favor, apaga la tele y enciende tu mente…